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Gracias por su interés en nuestra historia.

CARTAS

De Federico a su familia

Carta Nro 2(fax) - Septiembre 17 de 1997
Carta Nro 4 - Octubre de 1997
Carta Nro 5 - Noviembre 16 de 1997
Carta Nro 7 - Enero 6 de 1998
Carta Nro 9 - Febrero de 1998
Carta Nro 10 - Febrero de 1998
Carta Nro 13(fax) - Julio 19 de 1998

De la familia. De Instituciones

Carta de Cascos Blancos a Federico - Junio de 1998
Carta del Comité Cristiano de Solidadridad con Latinoamérica al Presidente A. Pastrana - Febrero 2 de 1999
Carta al Presidente Andrés Pastrana - Febrero 13 de 1999
Carta al General Fernando Millán - Febrero 17 de 1999
Carta de la Presidencia de la República de Colombia - Marzo 9 de 1999
Carta del General Fernando Millán - Marzo 11 de 1999

 


 

Carta Nro 2(fax) - Septiembre 17 de 1997

17 de Septiembre "97"
Ciudad (.....) Colombia
Familia Bruno
Qué tal familia. Este fax es para echar un poco de luz sobre mi situación aquí y para llevar no sé si tranquilidad pero sí, al menos un poco de claridad a los que me recuerdan.
El asunto es el siguiente. Luego de varios meses de arduo trabajo me he ganado algo que es muy difícil de conseguir: la confianza y simpatía de los dos grandes grupos guerrilleros de latinoamérica (las FARC y el ELN). En estos momentos estoy teniendo diálogo con representantes de los dos movimientos. Ellos ya han aceptado mi propuesta de ingresar a uno de los grupos y realizar una crónica fotográfica sobre las vidas, las experiencias y las vivencias de un grupo guerrillero en los 90.
En estos momentos el diálogo gira en torno al momento y al lugar más indicado para hacer efectivo mi ingreso a uno de los dos grupos y de esa manera poder garantizar mi seguridad al entrar y al salir. Se imaginarán que es casi imposible planificar un cronograma y poder decirles el tiempo que voy a permanecer con ellos; lo que sí les puedo decir es que estoy muy feliz de poder vivir esta experiencia y pienso dedicarle el tiempo que sea necesario para disfrutarla y aprovecharla al máximo. Imagínense que sin haber empezado ya tengo un material increíble para un libro o para un guión cinematográfico. Les cuento que mañana, jueves 18, tengo una reunión en un pueblito cercano con un par de comandantes de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionaras de Colombia) y es posible que mañana mismo me quede con ellos. Comprendan que a partir de ese momento no sé de qué manera ni cuándo voy a volver a comunicarme con ustedes. Lo que sí es seguro es que voy a poder enviar cartas pero con el lógico problema de la demora y de la posibilidad de que no lleguen a destino. Ahora los que más tienen posibilidad de saber de mi situación y con los que yo me puedo comunicar con facilidad es con la gente que estoy viviendo en el pueblo. Ustedes ya saben como comunicarse con ellos. Tampoco se obsesionen con ellos porque es muy posible que tampoco sepan mucho de mí ni tengan la posibilidad de averiguarlo ya que ellos no tienen relación directa con el tema. Son sólo simpatizantes. Si tienen curiosidad por saber quiénes son y cómo piensan los dos grupos guerrilleros, pueden decirles a los chicos que busquen información en las páginas de los grupos en Internet.la dirección del ELN (Ejército de Liberación Nacional) es la siguiente: www.voces.org; la dirección de las FARC no la tengo pero se la puede buscar en Internet.
Bueno, para aclarar dudas llámenme hoy al teléfono del local a partir de las 18 hs. (hora argentina)
P.D. Cuando se refieran a la guerrilla por teléfono llámenlos "los primos", por seguridad. Saludos a los chicos.
Un beso. Federico
Colombia 97

 

Carta Nro 4 - Octubre de 1997

Octubre 1997
Qué tal familia. Cómo están?
Como ya sabrán, si les llegó mi anterior carta, en estos momentos me encuentro en la finca de los xxxx.
En la anterior carta les describí un poco cómo es el lugar; ahora les voy a contar acerca de las cosas que estoy haciendo por aquí.
A las 5.30 de la mañana nos ponemos de pie, Don xxx (el jefe de la familia), xx y x, su mujer (xx es hijo de xxx), los tres hijos de xx (de 8 meses, tres años y cinco) y dos obreros que trabajan en la finca.
Luego de un suculento desayuno consistente en un pocillo de café negro, una sopa de arroz con plátanos, una tortilla de maíz con queso y una taza de leche recién ordeñada por el Negro de una de las vacas, nos dirigimos con xx y los obreros rumbo a los cafetales sembrados sobre la ladera de la montaña. Allí nos la pasamos desde las siete hasta las doce recogiendo los granos rojos de café de las plantas y los depositamos en baldes que llevamos atados en la cintura. Como la zona es muy húmeda y estamos en época de lluvias (invierno), al terminar de recoger el café salimos empapados.
A las 12.30, x nos tiene preparado el almuerzo, que es indefectiblemente, todos los días el mismo: un plato con la misma sopa de la mañana y un plato de arroz, tres o cuatro plátanos verdes hervidos, un puñado de frijoles negros, un pedazo de carne hipersalada (ya que como aquí no hay luz, la carne se conserva salada y colgada de un gancho) y para bajar todo, un vaso de jugo de caña de azúcar.
Las tardes casi siempre las paso montado a caballo arreando un poco de ganado o realizando el trueque con los vecinos de las fincas cercanas. Por ejemplo, un costal de plátanos por un par de quesos que fabrica la mujer de nuestro vecino más cercano, como a un kilómetro. Y así se pasa la tarde, hasta las 17, hora en que regresamos a cenar, por supuesto que lo mismo que comimos al mediodía, aunque a veces aparece una que otra papa en el menú.
Luego de la cena, llega uno de los momentos más emotivos: los largos monólogos a los que me obligan los campesinos (vale la pena señalar que en esta zona hay un 90% de analfabetos), así que la gente aquí tiene una sed de conocimientos increíble; la cual tratan de saciar cuando se topan con alguien que no pertenece a su estructurado y limitado mundo.
Su curiosidad es insaciable. Lo que más les gusta oír es sobre cómo viven otras culturas y civilizaciones. Me tuvieron dos noches hablando sobre los esquimales y sobre los nómades del desierto. Pero el clímax se desató cuando, charlando con varios campesinos bajo las estrellas, se me ocurrió hacer un comentario sobre la distancia de las estrellas y de lo pequeño que es nuestro planeta. Entonces fue cuando se hizo un silencio sepulcral y los campesinos, boquiabiertos, con sus nucas dobladas mirando el cielo trataban de no descerebrarse pensando en el asunto y, poco a poco, comenzaron a hacer preguntas. Así que desde hace tres o cuatro días estamos varados en la astronomía básica. Imagínense que cuando empecé a hablar con la gente me di cuenta de que el 100% no sabía que la tierra gira alrededor del sol y pensaban que las estrellas eran más o menos como una roca grande de esas que andan tiradas por el campo.
Bueno, más o menos así es como se pasa el tiempo por aquí, mientras espero que los "primos" me pasen a recoger por la finca. Ellos ya saben que yo estoy aquí esperándolos, pero en estos momentos están un poco alejados de la zona, así que tengo que seguir esperando, no queda otra.
Además aquí la situación política está bastante convulsionada porque el próximo 26 de octubre son las elecciones de gobernadores y alcaldes y la guerrilla las prohibió, hay cientos de candidatos secuestrados y más de 1600 renunciaron a sus aspiraciones. Así que lo más seguro es que no me recojan hasta pasadas las elecciones.
Los fines de semana xx o xxx viajan al pueblo y me pueden traer cartas que espero que me hayan escrito.
La semana pasada me trajeron la noticia de que había llamado Ariel al local; yo ya estaba aquí. Esta carta se las mando por xx que va ir a la ciudad.
Saludos a los chicos y que escriban.
Un abrazo. Federico

 

Carta Nro 5 - Domingo, 16 de noviembre de 1997

(...), Colombia.

Qué tal familia.

Hoy tengo que ser algo breve en mi carta porque uno de los xxxx va a bajar en unas horas al pueblo y voy a aprovechar para contarles las últimas novedades.
Son las 19.30, acabo de terminar de escuchar el partido de Argentina vs. Colombia, el que empataron uno a uno; escribo esta carta a la luz de una lámpara de querosene, mientras se consumen los últimos leños en la cocina.
Aquí en el campo, la vida cotidiana sigue como siempre, a excepción del contacto que hice con los "primos", el cual ya les comenté por teléfono. Como dicen aquí, son gente muy "chevere". Hablamos de muchos temas, pero en general todo giraba en torno a quién era yo, ya que ellos han tenido algunos problemas de espionaje por parte de tipos que se hacían pasar por periodistas o fotógrafos. Así que charlamos mucho acerca de mi y de mis intenciones. Como les conté por teléfono, me hicieron redactar una carta con mis ideas y me dijeron que esperara novedades en la finca.
Las novedades llegaron hace tres días cuando estaba trabajando en el cafetal y llegó un "primo" preguntando por el Argentino. Yo me identifiqué; él me dijo que venía a buscarme de parte de los "primos", con los que yo había hablado la otra vez y que lo acompañara porque querían hablar nuevamente conmigo. Caminamos dos horas por el monte hasta llegar a un claro donde me esperaban unos cuantos "primos" que para sorpresa mía estaban comandados por una "prima", que era la que me había mandado a llamar.
Esta vez la charla fue mucho más amena y variada pero siempre remarcando la inseguridad que tenían con respecto a mí por la manera como llegué yo a ellos. (sin ningún tipo de recomendación ni referencia). Hablamos muchísimo con la "prima". Ella no es colombiana, es del país en donde murió Heminway (El viejo y el mar). Así que hablamos mucho sobre el Ché. Esa noche la pasé con ellos; al día siguiente, la "prima" me dijo que era la última entrevista que ellos querían tener conmigo para terminar de conocerme y que ahora tenían que informar sus conclusiones al escalón superior y que ellos van a decidir si me dejan trabajar con ellos o no. La "prima" me dijo que yo le había caído muy bien y que tenía muchas posibilidades. Lo único que me juega en contra es que no vengo recomendado por nadie. Así que para concluir me dijeron que alrededor del 15 de diciembre pasan nuevamente por la finca, ya sea para recogerme o para decirme que no. Así que a seguir esperando y a trabajar el café.
Cambiando de tema, no sé si les conté que me compré una pequeña radio con onda corta, que es el único instrumento que me conecta con la otra realidad. Tiene una muy buena captación y en la onda corta agarro programas realmente buenos en los que puedo saciar mis necesidades culturales.
El otro día me acordé de papá porque agarré un programa científico de la radio española en donde intentaban explicar la Teoría de la Relatividad Especial de 1905, y la General de 1915, junto a una biografía de Einsteín y, a los pocos días, para emparejar pasaron un programa cultural cuyo invitado era Mario Benedetti, que dijo "la globalización de la frivolidad, neutraliza a los jóvenes" y , obviamente, me recordó a mamá.... ah!, también me acordé en un momento de Daniela, pero eso fue cuando empezaron a pasar música estúpida; o tal vez por la frase de Benedetti (es una broma).
Bueno no me queda mucho tiempo, sigan escribiendo, ya saben que hasta el 15 de diciembre voy a estar por aquí. Hasta ahora reuní cuatro cartas, la última de papá con el artículo de la vietnamita embajadora, de hace como un mes. Agradézcanle a los chicos por todas las cartas que no me escriben.

P.D. Acaba de empezar aquí la temporada de lluvias; hasta febrero llueve casi todos los días.

Un beso, Federico.


 

Carta Nro 7- (.....), 6 de enero de 1998

Qué tal familia:

Les cuento que por aquí los acontecimientos se suceden con la misma lentitud de siempre. Las Fiestas, casi, casi, pasaron desapercibidas. La diferencia radicó en que los habitantes de algunas fincas nos reunimos en una casa (unos veinte campesinos) a charlar de las mismas cosas de todos los días con un vaso de chicha en la mano y un tamal en la otra (el tamal es como una albóndiga de maíz rellena de arroz). Y así hasta que el sueño nos iba arrebatando hacia nuestras moradas.
El 24, la reunión se acabó a las 10 de la noche. Pero el 31 hicimos el esfuerzo, los que pudimos, y aguantamos hasta las 12. Pero como no hay mal que por bien no venga, resulta que en esa Fiesta del 31, conocí a un viejito que vive en la última casa que hay llegando casi al pico de la montaña. Esa finca se llama los (.....). Bueno, la cuestión es que ese viejito, a los 21 años estaba prestando servicio en el ejército colombiano; en esos años estalla la guerra de Corea, que fue parecida a la del Golfo en el sentido que las Naciones Unidas formaron una coalición de naciones para aplastar al comunismo que avanzaba en Corea. Entre los países que mandaron tropas, ya se imaginarán, estuvo Colombia y en esa tropa estuvo el viejito de "(.....)" que, para más datos, a sus 70 años es obrero de esa finca y trabaja junto a su hijo que también es obrero recogiendo café para el dueño que vive en (.....).
Bueno, imagínense, hablamos muchísimo y al viejo le encantó la idea de poder registrar su historia. Así que esa semana me fui para "(.....)" y me pasé dos días allí grabando sus historias y sacando fotos. El viejo tiene 500 fotos de la guerra y cuatro medallas en el pueblo. Quedamos en que la semana entrante va a ir a buscarlas para que yo las pueda fotografiar.
Con respecto a los "primos", no sé si se acuerdan que cuando hablé desde (.....), les conté que justo en la fecha que más o menos venían por mí había habido movimiento de tropas en la zona y dos helicópteros sobrevolaron todas las fincas de El (.....) a tiro de cascotazo y se fueron.
Resulta que, hablando con el viejito de (.....), me contó que ese día los "primos" habían pasado por su casa que está como a cinco kilómetros de donde estoy yo. Obviamente los "primos" se escondieron y cuando pasó el peligro se fueron por donde vinieron. Es casi seguro que ese día venían aquí a buscarme pero con ese incidente el asunto sufrirá otro maldito retraso que calculo no superará un mes.
Con respecto a la vida diaria todo sigue igual: recolectar café, salir a caballo por las montañas y soportar el arroz, siempre acompañado por la radio que me enlaza con el otro mundo. Lo único que realmente me hace falta es la lectura.
La última carta que recibí, hace tres días, es una de mamá de hace exactamente un mes atrás: la famosa carta triste que mamá me comentó por teléfono. Así que como sabía que era así, la leí rápidamente, como artículo de diario y, sabiamente, la mandé al fondo de la mochila. Y para que no jodan más preguntando por fechas y planes les digo que si en uno o dos meses más no pasan los "primos" voy a tener que dejarles una carta para mantener el contacto y volverme a la Argentina, no porque quiera, sino porque ya no me da la cara por el abuso que estoy haciendo de la hospitalidad de los xxxx. Pero espero que todo no termine así.

Un abrazo, Federico.

P.D. Saludos a los que los quieran recibir.


 

Carta Nro 9- (.....), Colombia. Febrero de 1998

Hola familia:

Les cuento que desde la última semana de enero me estuve viendo casi a diario con los "primos", y en esos días me llegó la confirmación de que aprobaban mi integración al grupo. Ellos están bastante cerca de aquí. Me dijeron que tenemos que esperar a otro grupo que llega en la primera quincena de febrero y, a partir de ese momento, me pasan a buscar y nos vamos de la zona.
Yo estoy contentísimo por haber logrado lo que me había propuesto, a pesar de tantos inconvenientes.
El tiempo que voy a permanecer con ellos, calculo que va a ser hasta junio, ya que ésa es la fecha máxima que yo les dije que me podía quedar en Colombia pues a partir de esa fecha se me vence el pasaje aéreo.
Con respecto a la seguridad personal, que calculo que es lo que más les preocupa, les cuento que eso es en lo que más hincapié hacen, y me van a tener en los lugares más seguros que ellos tienen. Ellos no han tenido casi ningún problema con ninguna de las muchas personas que los visitan como lo estoy haciendo yo.
No sé si podré comunicarme telefónicamente durante ese tiempo pero sí podré comunicarme a través de la correspondencia con una frecuencia casi normal.
Bueno, hoy es viernes 6 de febrero, mañana xx va al pueblo, así que le voy a dar la carta para que la mande. Estimo que antes de que me vengan a buscar les voy a poder mandar otra carta contándoles más cosas.

P.D. Saludos a los de siempre.

Un abrazo, Federico

12 de febrero. xx no bajó el 6, baja hoy 12, así que aprovecho para escribirles algunas líneas más.
Les cuento que aquí comenzó con retraso el invierno que no se caracteriza por el frío, sino por las lluvias. Hace una semana que no para de llover; sé que en Buenos Aires pasa más o menos lo mismo.
Con la lluvia, aquí la cosa se pone bastante aburrida porque no hay tantas actividades para llenar el tiempo.
Sin embargo, he podido aprender dos nuevos oficios: uno es el tostar café en unas ollas grandes, sobre las llamas de una vieja cocina a leña, revolviendo todo el día para que no se queme, envuelto en vapor con aroma a café, y el otro trabajo es la fabricación de miel de caña, primero extrayendo el jugo de la caña en un trapiche movido por un caballo, y luego en grandes ollas se calienta el jugo durante horas, hasta que se evapora el agua y queda la miel.
Como ven, mientras llegan los "primos", sigo aprendiendo cosas y recopilando experiencias.
Tengo muchísimas cosas para contarles, pero siempre me pasa lo mismo: me imagino extensas cartas llenas de descripciones y anécdotas, y antes de escribirlas alguien me avisa que se va al pueblo y entonces tengo que improvisar rápidamente una carta como ésta.
Pero no se preocupen, todas las experiencias las tengo detalladamente escritas en mi diario de viaje.

Bueno, espero que la próxima carta sea desde el monte porque el ansia me está matando.

Otro abrazo, Federico

 

Carta Nro 10- (.....), Colombia, febrero de 1998

Qué tal familia:

Les cuento que yo sigo muy bien y contento esperando a los benditos "primos". Mientras tanto sigo trabajando duro y parejo de sol a sol. Y hablando de sol, habrán escuchado que este 26 hay un eclipse de sol, el cual voy a poder apreciar en su carácter de total, ya que me encuentro geográficamente ubicado en la zona en donde la luna cubrirá totalmente el sol y la noche sobrevendrá por unos cuantos minutos a partir de las 13 horas. Cuando el sol se empiece a ocultar , las gallinas se irán a dormir y cuando resurja de su escondite, los gallos empezarán a cantar, como al amanecer.
Esto y otro relatos más técnicos hacen que algunos campesinos con los que hablo estén un poco aterrados ante el próximo fenómeno celeste. Pero yo no ceso en mis esfuerzos por hacerles entender el mecanismo por el cual se verán las estrellas en pleno mediodía. Hay que tener en cuenta que el 90% de los campesinos de la zona son analfabetos y, lo que es peor, no tienen la mínima intención de superarse.
Ellos viven sumergidos en la famosa felicidad del ignorante. Saben, por la radio, que allá afuera existe un mundo desarrollado y vertiginoso pero le tienen pánico y lo quieren bien lejos de aquí.
Volviendo a los "primos", les cuento que el otro día, hablando con uno de ellos, me contó que les tomó tres meses investigarme hasta que se aseguraron que no traía nada raro entre manos. Tuvieron que reconstruir mis pasos desde Colombia hasta Argentina y en Argentina tuvieron que asegurarse de que todos los datos que yo les había brindado eran fidedignos.
Más adelante me van a contar los detalles de la investigación.

26 de febrero.
Retomo la carta y también el tema del eclipse, ya que hoy fue el histórico día. Como a las 6 de la mañana, me fui para una finca a varios kilómetros de aquí a visitar a unos campesinos amigos de los "primos". Al llegar, les pregunté si iban a ver el eclipse y me contestaron: "no, cómo lo vamos a ver si no tenemos televisor".
Yo me tuve que aguantar la risa y ponerme a explicarles de qué se trataba el fenómeno.
Y como allí no tienen ningún tipo de filtro ni nada para observarlo directamente, les fabriqué con una caja de zapatos una "cámara oscura" (papá sabe como es) para que pudieran ver el fenómeno proyectado en un papel. Les dejé el instrumento, aunque varios campesinos ni pensaban usarlo ya que seguían asustados y no hubo manera de borrarles las supersticiones nefastas que tenían en su mente. Decía que les dejé la caja y partí hacia (.....); llegué justo cuando el fenómeno comenzaba a manifestarse, como a las 12.30 hs. Teníamos varios filtros que trajeron de (.....), así que pudimos contemplarlo directamente y en toda su espectacularidad. Por desgracia no alcanzó a ser total pero fue de un 95%. Se alcanzaron a ver Venus y Júpiter. Pude hacer varias fotos del eclipse y luego me pasé toda la tarde contestando preguntas increíbles que les torturaban los cerebros a la gente. Si supieran lo agotador que es explicar cosas como ésas a gente que a duras penas sabe que la tierra es redonda.

Bueno, los tengo que dejar porque mañana tempranito se va xx para (.....) y se lleva la carta.

P.D. Saludos

Hasta la próxima, Federico

 

Carta Nro 13 (fax) - Colombia, 19 de julio de 1998

Qué tal familia:

Bueno, me dejó más tranquilo el poder haberles hecho llegar noticias mías luego de tanto tiempo. El tema de las comunicaciones sigue siendo algo delicado, pero calculo que en un mes voy a tener los medios adecuados para poder comunicarme con seguridad.
Sería bueno que Daniela (ahora que es periodista) vaya preparando el camino para futuros trabajos periodísticos con la insurgencia. El contacto ya está habilitado, pero no olviden la importancia de mantener la confidencialidad del contacto. Les repito que en un tiempito voy a poder mandarles un número de teléfono o una dirección con la que vamos a poder manejar este tipo de información (allí Daniela va a poder mandar cuestionarios que responderán, y se los enviaré lo más rápido posible).
Al camarógrafo le estaré enviando un fax en estas semanas. Lo del documental está aprobado. Por ahora le puedo adelantar que lo estaré llamando en el término de un mes más o menos, y el tiempo que durará el trabajo, está estimado es tres meses, terminado esto Yo estoy trabajando muchísimo, no sólo en fotografía, sino también escribiendo.
Cada día que pasa estoy más feliz y más motivado. Hemos logrado una relación increíble con los "primos" y ellos me quieren muchísimo.
Bueno, esto es todo por ahora. Hasta la próxima comunicación.
P.D. La próxima carta o fax les prometo que se las imprimo en la computadora, hoy no se pudo.

P.D. Saludos a los chicos.

Chau, Federico

 

ACTUALIZACIÓN DE LA BASE DE DATOS DE VOLUNTARIOS

Nota UO GEN5/98 - Buenos Aires, Junio de 1998

Estimado Federico José Bruno:

Por la presente le informamos que sus antecedentes están incluidos en nuestra base de datos de profesionales dispuestos a desempeñarse como voluntarios en el marco de los Proyectos Cascos Blancos/Voluntarios de Naciones Unidas.

Como forma de mantener nuestra base de datos actualizada y disponible, para ser convocados a las distintas misiones Cascos Blancos en el mundo, estamos procediendo a su correcta actualización.

El procedimiento consiste en la certificación de que todos los candidatos incluidos en la base de datos mantienen el interés por ser convocados a participar en alguna misión, en el caso de que su formación y conocimientos fueran necesarios para alguno de los proyectos que Cascos Blancos realiza.

Si usted aún desea que sus antecedentes sean considerados para desempeñarse como voluntario en el exterior por un plazo de 3 a 12 meses, en el marco de los proyectos Cascos Blancos, simplemente confirme su interés de permanecer en la base de datos llamando al 313-6016 (Srta. María Eugenia).

Puede aprovechar esta oportunidad para actualizar los datos que tenemos sobre su formación y experiencia laboral enviándonos un CV completo con sus últimas actividades, al fax 312-0152.

Aquellas personas de las que no recibamos respuesta por vía telefónica o por fax, al 31 de Julio de 1998, quedarán desafectados de nuestra base de datos.

De este modo nos concentraremos en los candidatos verdaderamente interesados, ahorrando esfuerzos y molestias a unos y otros.

Esperando vuestra respuesta les extendemos el más cordial saludo.

 

Carta enviada por el CCDSCL de Pamplona (España) al Presidente de Colombia Sr. A. Pastrana

Sr. Presidente:

Desde el Comité Cristiano de Solidaridad con América Latina queremos hacerle llegar nuestra más enérgica protesta y denuncia, por la muerte, del periodista argentino, Federico Bruno, acaecida en su país el 4 de
septiembre de 1998.

Obran en nuestro poder pruebas contrastadas, de que Federico fue asesinado en la selva colombiana, por miembros del ejército colombiano. Más concretamente por miembros de la Comandancia Militar de la V Brigada a cuyo mando está el General Fernando Millán.

Desde nuestro grupo pensamos, que el hecho de que Federico realizara su labor periodística en esos momentos en una columna guerrillera de E.L.N. no justifica en ningún caso el fatal desenlace acaecido máxime, cuando los datos aportados, nos indican que Federico Bruno fue sumariamente ajusticiado y no muerto en enfrentamiento alguno.

La labor periodística revela que estos deben mostrar la noticia al margen de los bandos contendientes. Nos consta que siempre han existido periodistas a ambos lados de cualquier conflicto, dispuestos a mostrar la
noticia del momento y para eso hay que estar donde se produzca la noticia al margen de su ideología.

Es por eso que queremos pedirle que ponga todo su empe¤o, para que se depuren las responsabilidades pertinentes respecto a este caso.

Reciba un saludo

COMITÉ CRISTIANO DE SOLIDARIDAD CON LATINOAMÉRICA

Pamplona 2-2-1999

 

Carta al Presidente Andrés Pastrana - Febrero 13 de 1999

Excelentísimo Sr. Presidente de la República de Colombia, Sr. Andrés Pastrana:

Nos atrevemos a dirigirnos a usted porque, tal vez como usted al final del día, nos sentimos inmersos en la soledad y pensamos largamente en cuál es el leño al que debemos aferrarnos.

Usted, como presidente de Colombia, es patria y, como patria, es padre de miles de hombres que afrontan, sufren o mueren en una guerra civil.

Nuestra paternidad y maternidad es menos numerosa pero no por eso menos importante, porque creemos que un hombre es todos los Hombres y el compromiso que uno adquiere con cualquiera de los seres diseminados por el planeta es único pero también transferible a todos aquellos que necesiten de nosotros cuando "ese uno" ya no está.

Nuestro hijo, Federico José Bruno, murió en Colombia, Bucaramanga (Norte de Santander) en un enfrentamiento entre el ejército (5ta. Brigada a cargo del general F. Millán) y el E.L.N.

Los detalles están en la denuncia que adjuntamos.

Federico está sepultado en su ciudad natal. Eso da paz. Pero no seríamos dignos de ser los padres que él sintió que tenía, ni del hijo que nosotros sabíamos que teníamos, si no siguiéramos adelante con una lucha que, no nos va a devolver la vida de nuestro muchacho pero que creemos que va a servir para que otros, como él, se atrevan a desentrañar lo más profundo de la realidad de los pueblos.

Federico amaba a Colombia sin sectarismos; perdón, corregimos esta aseveración porque sabemos que había un sector que nuestro hijo rechazaba: los paramilitares. Federico estaba en contra de todo lo que estuviera al costado de lo institucionalmente aceptado por la democracia y las constituciones de los pueblos. En nuestro país, no aceptó a la Triple A; en Brasil, no aceptó a los Escuadrones de la Muerte; tampoco a los Gurkhas, en nuestra guerra por la recuperación de las Islas Malvinas.

Federico era frontal, no toleraba organizaciones híbridas ni confusas, ni movimientos armados que no tuvieran que ver con el cumplimiento del deber (como sería el caso de algunos miembros del ejército colombiano) o con la lucha por un ideal que tiene que ver con la necesidad suprema de los pueblos.

Federico no habría aceptado jamás a los paramilitares porque están armados con el fusil del odio y, cuando los fusiles disparan sólo mierda, del otro lado hay, simplemente, cagones.

Después de esta digresión, reiteramos que Federico amaba no solamente al pueblo colombiano sino también a los más desgraciados de la tierra.

A modo de síntesis, le contamos que, después de una importante formación en el ámbito militar, nuestro hijo le dijo adiós a las armas. En ese momento, reemplazó el fusil por una máquina fotográfica. Se formó como cineasta y fotógrafo para registrar, mostrar, denunciar e informar, con objetividad, como reportero gráfico independiente, a través de la imagen y de la palabra.

Sabemos, con certeza, que no estaba dispuesto a matar. Pero murió en Colombia. Y el ejército colombiano manifestó que, de entre sus fotografías (varios rollos) encontraron cinco o seis imágenes en las que se lo veía vestido con el uniforme del E.L.N. y armado. De hecho, a partir de esta información que se hizo pública, demandamos la restitución de todo su material.

Nuestro hijo salió de casa vestido, con mochila en su espalda, con máquinas fotográficas profesionales al hombro y volvió desnudo, muerto y en las condiciones que la denuncia describe prolijamente. Por consiguiente, no vamos a extendernos en este punto. Sólo queremos hacerle conocer nuestras necesidades como padres de Federico José Bruno y no sólo en nombre de él sino también en el de todos los reporteros gráficos internacionales, muchos de los cuales, tal vez, no hayan tenido la posibilidad de lograr una comunicación tan franca, continua y fluida como la que tuvimos nosotros con nuestro hijo.

Solicitamos, concretamente:

- Saber en qué circunstancia y cómo murió Federico.
- Recibir un certificado de defunción que tenga valor legal.
- Demandar al general Millán que devuelva todas sus pertenencias.
- Solicitar al E.L.N. que acelere la entrega de todas las pertenencias que hayan quedado en los lugares donde Federico efectuaba su trabajo.
- Queremos decirle, en nombre de Federico, que, la última vez que se comunicó telefónicamente, nos dijo: "se vienen tiempos de paz, Pastrana puede lograrlo".

Sabemos que él no hubiera condenado al ejército a pesar de que lo mataron, -si hubiese sucedido durante un enfrentamiento-, porque conocía las reglas del juego. Pero él y nosotros condenamos a ese ejército si lo hizo víctima de un fusilamiento.

Sabemos que le dolía Colombia porque vivió en su miseria muchos meses y compartió la vida cotidiana de sus campesinos.

Sabemos que, profesional y humanamente, respetaba a los hombres de la guerrilla porque entendía que sólo las necesidades supremas y los altos ideales justifican ese modo de vida, un modo de vida que apunta a lograr una Colombia en paz pero con dignidad social.

Federico no admite otro rótulo que el de ser un humanista cristiano, fuertemente pacifista.

La esperanza de que usted sea el gestor de esa paz nos lleva a escribirle. Sabemos que es muy difícil, que las piezas en su tablero de ajedrez se deben mover a velocidad vertiginosa. Pero, usted aceptó el reto cuando se postuló como Presidente; nuestro hijo, también, cuando viajó a su país.

Estamos dispuestos a hacernos cargo de estas demandas en forma personal. De hecho, habíamos programado viajar a Colombia en enero. Pero las informaciones periodísticas y asesores amigos nos dijeron que era casi un suicidio.

Esperamos que su país otorgue, lo más rápidamente, un mínimo de seguridad para que gente como nosotros, que necesita registrar las últimas huellas de su hijo, pueda encontrar su material profesional y terminar su trabajo.

Pensamos que esta carta puede sumirnos, aún más, en la soledad de la no respuesta, porque es la demanda de uno frente a la de tantos. Pero vamos a seguir peleando. Nuestra voz va a llegar al último rincón de la tierra. Federico no tiene una familia formada por papá, mamá y una hermana. Federico tiene un ejército de combatientes sin armas de fuego, de combatientes armados con la razón. Detrás de nosotros están todos los que lo conocieron aquí y allá, los que saben quién era y qué quería.

Confiamos en que, a pesar de la dura batalla que usted libera cada día, podamos contarlo en nuestras filas de luchadores por la paz. Y, por favor, con todo respeto, no lo olvide : un hombre es siempre, y a veces especialmente, todos los Hombres.

Que la paz sea una realidad para Colombia.

Con todo nuestro respeto.

José A. Bruno / Azucena I. Semería de Bruno / Daniela Bruno

 

Carta al General Fernando Millán Febrero 17 de 1999

General Fernando Millán:

Le hacemos llegar por medio de nuestro representante legal, Dr. Sergio Schoklender, estas breves líneas para echar luz acerca de nuestras necesidades inmediatas.

Nuestro hijo, Federico José Bruno, murió en medio de un combate cumpliendo con su trabajo de reportero gráfico independiente. Usted lo sabe mejor que nosotros. Nosotros nos encargaremos de los detalles vinculados con ese enfrentamiento y de su esclarecimiento.

Por el momento, esta carta a lo único que aspira es a apelar a su sentido común, honor militar, o como quiera llamar a sus principios (damos por sentado que los tiene) para permitir que los negativos fotográficos y pertenencias (mochila, diario de viaje, cámaras fotográficas, etc) lleguen a nosotros, sus padres.

El objetivo de reencontrarnos con las fotografías de Federico no es sólo sentimental sino que tiene que ver con la reconstrucción de un ser particular.

Tampoco se limita a su último trabajo sino a trabajos anteriores. Perder ese material sería como perder el fémur de un dinosaurio. Si usted tiene sentido de la importancia de los registros históricos, no va a permitir que éste se pierda porque forma parte de la historia de su país.

En los diarios argentinos se reprodujeron dos fotografías extraídas de un material que usted declaró tener en su poder. Sabemos que el "secreto de sumario" pudo haber demorado el trámite de devolución de sus pertenencias. Pero ya pasaron más de cinco meses.

También contamos con que el sentido común y el honor a la verdad permita conocer la realidad que, cámara mediante, aparecía del otro lado del ojo de Federico (antes de que fuera destruido de un balazo).

Queremos, además, hacerle saber que nuestro hijo tenía dos preocupaciones: la de informar con objetividad y conocimiento profundo la realidad con la que convivía y la de llegar a disfrutar de la paz en Colombia. El amaba ese pueblo de nuestra América.

El hecho de trabajar como reportero gráfico independiente dificultó su situación. En su última llamada telefónica, nos hizo saber que su permanencia legal en el país iba a complicarse pero que no estaba dispuesto a regresar sin haber concluido su trabajo.

El ser reportero gráfico independiente implica que alguien va en nombre de nadie. Sin embargo, Federico iba y habría seguido yendo por el mundo en nombre de todos, especialmente a aquellos lugares donde, como en Colombia, los hermanos se matan para salvaguardar los intereses de unos pocos.

Cuando Federico partió, nos dijo: "me voy al peor lugar del mundo". Esto evidencia que no era un periodista novato, ni inocente, sino que era conciente de que su trabajo implicaba un alto riesgo, un riesgo que, por la importancia que tenía para él, justificaba hasta su propia muerte. Esto hace que su ausencia física sea para nosotros no sólo tolerable sino más que digna.

Nos atrevemos a expresar el deseo más profundo de Federico: por el ejército, por la guerrilla, por los campesinos, por las madres y los niños de su país que la paz se instale en Colombia y les permita una convivencia como la que Dios querría para todos los hombres del mundo.

Ingeniero José A. Bruno / Licenciada Azucena I. Semería de Bruno / Daniela Bruno (Periodista)

c/c al Sr. Presidente de Colombia.

 

Carta de la Presidencia de la República de Colombia - Marzo 9 de 1999

REF: Petición Nº 53571 del 02-03-99.

Respetado señor Bruno:

En nombre del Señor Presidente de la República, atentamente acuso recibo de la comunicación de la referencia, en la cual solicita se le informe sobre las circunstancias en que murió su hijo Federico Bruno y se le envíe un certificado de defunción, se le devuelva por parte del Ejército Nacional las pertenencias de él y se le solicite al Ejército de Liberación Nacional acelerar la entrega de las pertenencias de su hijo, que hayan quedado en los lugares donde él trabajó.

Sobre el particular me permito manifestarle que en la fecha y atendiendo lo dispuesto por el artículo 33 del Código Contencioso Administrativo, se ha dado traslado de su oficio a la Secretaría General del Ministerio de Defensa Nacional, entidad que tiene la competencia para atender su solicitud.

Atentamente,

JAIME ALBERTO ARRUBLA PAUCAR
Secretario Jurídico

 

Carta del General Fernando Millán - Marzo 11 de 1999

FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA
ESCUELA SUPERIOR DE GUERRA

Santafé de Bogotá D.C., 11 de marzo de 1999

Señor Ingeniero
JOSÉ A. BRUNO
Señora Licenciada
AZUCENA SEMERÍA de BRUNO
Señora periodista
DANIELA BRUNO
Buenos Aires
Argentina

Apreciados señores Bruno:

Doy contestación a la comunicación fechada 17 de febrero de 1999, que me entregara personalmente el dos (2) de marzo de 1999, el abogado Sergio M. Schoklender, a quien ustedes otorgaron poder, según me lo manifestó durante nuestra entrevista. Entiendo el dolor que embarga la muerte en tierras lejanas de un ser querido. Les expreso mis condolencias.

Paso a referirme brevemente, a las circunstancias violentas de la muerte de su hijo y hermano Federico José, quien fuera muerto en combate con tropas de la Quinta Brigada, junto con otros catorce individuos pertenecientes todos al movimiento denominado ELN, el cuatro (4) de septiembre de 1998, en el Departamento de Santander. No me corresponde calificar la labor que su hijo cumpl¡a desde varios meses antes del enfrentamiento conviviendo con el grupo de guerrilleros, pero si estoy en capacidad de afirmar que murió combatiendo a las tropas del Ejército Colombiano, como lo atestiguan el uniforme que portaba y el arma que lo acompañó finalmente al destino que él mismo buscó, en abundante registro fotográfico, escenas en las cuales aparece su hijo luciendo uniformes de las Fuerzas Armadas de Colombia y armas de uso privativo de ellas, así como insignias del llamado ELN en varios campamentos guerrilleros.

De acuerdo con los informes elaborados por el personal de la Fiscalía General de la República, en el área donde se registró este combate y se practicaron las necropsias correspondientes, fueron hallados además de los cadáveres y las armas que portaban estos, las fotografías tomadas de su hijo, siempre en actitud guerrerista, no por él, como le correspondería a un fotógrafo o a un reportero gráfico. Dichos elementos fueron entregados al Juzgado 109 de Instrucción Penal Militar y hacen parte integral de la investigación adelantada allí.

La República de Colombia tiene un sistema legal que parte de la independencia de las ramas del poder por ello me es imposible acceder a su petición de colaborar en la recuperación de sus pertenencias, lo cual deben solicitar directamente ante dichas autoridades.

Como ser humano y como hombre de bien, tal como manifesté‚ a su apoderado, lamento profundamente que la familia haya tenido que soportar la gran pérdida de un hijo y un hermano, quien lamentablemente escogió un rumbo que lo llevó a su destino final.

Brigadier General FERNANDO MILLÁN PEREZ
Director Escuela Superior de Guerra